Cómo verificamos

Metodología de las calculadoras

Así definimos fórmulas, validamos casos límite y revisamos las herramientas de Utilio.

Última revisión: 14 de agosto de 2026

1. Definimos la fórmula y sus límites

Antes de programar una herramienta documentamos qué representa cada variable, qué unidades acepta y en qué situaciones la operación deja de tener sentido. Una división por cero no se transforma en una respuesta aproximada: se explica como un error.

Los cálculos regulatorios o fiscales deben separar los parámetros que pueden cambiar de la fórmula estable y mostrar jurisdicción y fecha de revisión.

2. Probamos valores conocidos y extremos

Cada función matemática vive separada de la interfaz y tiene pruebas automatizadas. Comprobamos resultados conocidos, cero, decimales con coma y punto, números grandes, fechas imposibles y condiciones de división por cero.

Las tablas de amortización incluyen invariantes: el saldo final debe ser cero, la suma del capital amortizado debe coincidir con el principal y la última cuota absorbe los ajustes de céntimos.

3. Separamos cálculo y presentación

Conservamos precisión durante la operación y aplicamos un redondeo coherente al mostrar dinero, porcentajes o unidades. El resultado nunca debe aparecer como NaN, infinito o cero negativo.

La página enseña la fórmula y un ejemplo independiente para que cualquier persona pueda contrastar la respuesta.

4. Registramos la revisión

Cada calculadora indica una fecha de última revisión. Cuando depende de tipos, límites o normativa, conserva además la jurisdicción, vigencia y fuente oficial. Una herramienta que no puede mantenerse correctamente no se publica.