Empieza por la distancia total, no solo por la ida
Si la vuelta sigue exactamente la misma ruta, multiplica por dos la distancia de ida. Si las rutas difieren, suma por separado los kilómetros de ida y de vuelta; duplicar automáticamente puede ocultar desvíos, recogidas o una carretera alternativa.
Usa la distancia de la ruta que realmente piensas conducir, no la distancia en línea recta. Añade desplazamientos locales previsibles y deja los kilómetros imprevistos como un margen explícito para no mezclarlos con el cálculo base.
Convierte l/100 km en litros y después en euros
Multiplica la distancia total por el consumo medio del vehículo en litros cada 100 km y divide entre 100. El resultado son los litros estimados para el trayecto completo.
Multiplica esos litros por el precio del combustible en euros por litro. Mantén varios decimales hasta el final y redondea el coste a céntimos; redondear los litros demasiado pronto puede acumular diferencias en trayectos largos.
Ejemplo verificable: 185 km por trayecto
Una ida de 185 km y una vuelta igual suman 370 km. Con un consumo real de 6,4 l/100 km, el combustible estimado es 370 × 6,4 / 100 = 23,68 litros.
A 1,65 €/l, el coste es 23,68 × 1,65 = 39,072 €, que se presenta como 39,07 €. Para comprobarlo, divide 23,68 litros entre 370 km y multiplica por 100: recuperas los 6,4 l/100 km usados como supuesto.
Usa consumo real y un precio representativo
El consumo homologado es una referencia, pero carga, velocidad, tráfico, desnivel, temperatura, climatización, neumáticos y estilo de conducción alteran el gasto. Una estimación más útil emplea la media real de varios depósitos o de recorridos parecidos.
Consulta un precio reciente del carburante y decide si usarás la estación de salida, la de destino o una media prevista. Para crear un presupuesto prudente puedes añadir un porcentaje de contingencia, pero muéstralo separado para que siga siendo visible qué parte procede de distancia, consumo, precio y margen.
Errores frecuentes y costes que no incluye
No confundas l/100 km con km/l: son medidas inversas y no pueden colocarse en la misma fórmula. También es habitual olvidar la vuelta, introducir 165 en vez de 1,65 €/l o usar el consumo de autopista para un recorrido con mucho tráfico urbano.
El resultado cubre solo el combustible estimado. Peajes, aparcamiento, recarga de otros sistemas, mantenimiento, neumáticos, seguros, depreciación y tiempo de viaje son costes distintos; añádelos por separado si necesitas el coste total de desplazamiento.
- Suma rutas distintas en lugar de duplicar una sola distancia.
- Comprueba que consumo y precio correspondan al carburante del vehículo.
- Si repartes el gasto, divide al final entre el número real de personas que pagan.