La relación es inversa, no proporcional
Los litros a los 100 kilómetros miden combustible por distancia: cuanto más bajo, mejor. Las millas por galón miden distancia por combustible: cuanto más alto, mejor. Al ser magnitudes inversas, no se pueden convertir con una regla de tres directa.
Este es el error más frecuente. Duplicar los litros a los 100 kilómetros no reparte las millas por galón de forma lineal, porque la conversión pasa por una división y no por una multiplicación.
Fórmula con el galón estadounidense
El galón estadounidense equivale a 3,785411784 litros y una milla a 1,609344 kilómetros. Combinando ambas equivalencias se obtiene la constante habitual de 235,215.
Es la conversión que necesitas cuando la cifra procede de una web, una revista o un fabricante de Estados Unidos.
Fórmula con el galón imperial
El galón imperial británico equivale a 4,54609 litros, alrededor de un 20 % más que el estadounidense. Con esa equivalencia la constante pasa a ser 282,481.
Las cifras oficiales del Reino Unido usan este galón, así que una misma eficiencia expresada en millas por galón imperial parece mejor que en millas por galón estadounidense aunque el coche sea idéntico.
Equivalencias de referencia
Estos valores redondeados sirven para situarse rápidamente antes de hacer el cálculo exacto.
- 4 l/100 km equivalen a unas 58,8 mpg estadounidenses o 70,6 mpg imperiales.
- 5 l/100 km equivalen a unas 47,0 mpg estadounidenses o 56,5 mpg imperiales.
- 6 l/100 km equivalen a unas 39,2 mpg estadounidenses o 47,1 mpg imperiales.
- 7 l/100 km equivalen a unas 33,6 mpg estadounidenses o 40,4 mpg imperiales.
- 8 l/100 km equivalen a unas 29,4 mpg estadounidenses o 35,3 mpg imperiales.
- 10 l/100 km equivalen a unas 23,5 mpg estadounidenses o 28,2 mpg imperiales.
Ejemplo paso a paso
Una ficha estadounidense anuncia 32 mpg. Aplicando la fórmula: 235,215 / 32 = 7,35 l/100 km.
Si esa misma cifra de 32 mpg fuera imperial, el resultado sería 282,481 / 32 = 8,83 l/100 km. Casi litro y medio de diferencia por confundir el tipo de galón, suficiente para invalidar una comparación entre dos modelos.
Ante la duda, comprueba el origen del dato: si la fuente es británica lo normal es que sea imperial; si es estadounidense, será el galón estadounidense.
Comprobaciones antes de fiarte del resultado
Además del tipo de galón, conviene revisar que las dos cifras que comparas midan lo mismo.
- Verifica si las millas por galón corresponden a ciclo urbano, de autopista o combinado antes de compararlas con un dato europeo.
- No mezcles un consumo medido por ti con uno homologado en laboratorio, porque describen situaciones distintas.
- Redondea solo al final: encadenar redondeos intermedios desplaza el resultado varias décimas.