Qué es el consumo en espera
El consumo en espera es la electricidad que gasta un aparato cuando parece apagado pero sigue conectado: mantiene el receptor del mando, el reloj, la conexión de red o la fuente de alimentación en carga.
Individualmente son cantidades pequeñas, de unos pocos vatios. Lo que las hace relevantes es el tiempo: un aparato en espera lo está durante casi todas las horas del año, así que su factor de multiplicación es muy alto.
Valores de referencia por aparato
Estos rangos sirven para priorizar. La normativa europea de diseño ecológico ha ido reduciendo los límites de potencia en espera, por lo que un aparato reciente suele situarse en la parte baja de cada intervalo y uno antiguo en la alta.
- Router y equipos de red: entre 5 y 12 W, y además funcionan las 24 horas por diseño.
- Descodificador o receptor de televisión: entre 1 y 15 W según generación y si graba.
- Televisor en espera: por debajo de 1 W en modelos recientes.
- Consola en reposo con descargas activadas: entre 5 y 15 W.
- Ordenador de sobremesa en suspensión: entre 2 y 5 W.
- Microondas y horno con reloj: entre 1 y 3 W de forma permanente.
- Cargadores sin dispositivo conectado: por debajo de 0,5 W en modelos actuales.
Ejemplo: sumar el standby de una casa
Supón un router de 8 W, un descodificador de 6 W, un televisor de 0,5 W, una consola de 6 W y varios aparatos con reloj que suman 4 W. El total en espera es 24,5 W.
El consumo anual es 24,5 × 8.760 / 1.000 = 214,6 kWh. Con un precio de 0,17 € por kilovatio hora, el coste es 214,6 × 0,17 = 36,48 € al año.
No todo ese importe es evitable: el router suele necesitar estar encendido. Pero desconectar los 16,5 W restantes ahorraría en torno a 24 € anuales sin renunciar a nada relevante.
Cómo medirlo en tu casa
Los valores de referencia sirven para estimar, pero cada instalación es distinta. Un medidor de consumo enchufable, de los que se intercalan entre el enchufe y el aparato, muestra la potencia real en vatios cuando el equipo está en espera.
Mide con el aparato apagado con el mando y déjalo unos minutos, porque algunos equipos tardan en entrar en su modo de bajo consumo. Anota el valor de cada aparato y súmalos para obtener la potencia en espera total de la vivienda.
Una alternativa sin aparatos consiste en apagar todo lo que se pueda desconectar y observar la lectura del contador durante un periodo largo, aunque este método mezcla el standby con cualquier consumo que siga activo, como el frigorífico.
Qué merece la pena desconectar y qué no
La regla práctica es actuar sobre los aparatos con potencia en espera alta y utilidad nula mientras están apagados, y dejar en paz los que prestan un servicio continuo.
- Regletas con interruptor para el conjunto de televisión, descodificador y equipo de sonido: se apaga todo con un gesto.
- Consolas: desactivar las descargas en reposo si no las necesitas cambia el consumo de forma apreciable.
- Equipos de audio, impresoras y aparatos de uso ocasional: son buenos candidatos para desconectar por completo.
- Router: desconectarlo por la noche ahorra poco y puede interferir con actualizaciones o domótica.
- Frigorífico, alarma, videoportero y equipos médicos: no se desconectan, no están en espera sino funcionando.
Pon tus cifras en la calculadora
Con la calculadora de coste de electricidad puedes introducir la potencia en espera que hayas medido y las horas anuales para obtener el coste directamente en euros.
Calcula primero el conjunto de la vivienda y después, por separado, solo los aparatos que realmente vas a desconectar: esa segunda cifra es el ahorro que puedes esperar.